Epicondilalgia: más allá del codo de tenista, una mirada desde la RPG

¿Te suena familiar esta historia?

Analía trabaja en una oficina; pasa su jornada escribiendo en el teclado de la computadora y usando un mouse con su mano derecha. Desde hace tres semanas refiere un dolor en la zona externa del codo. Al principio fue leve, pero el síntoma se instaló de manera progresiva hasta la actualidad donde es constante, no la deja descansar interrumpiendo incluso su sueño nocturno.

Por otro lado está Rubén, es carpintero. Él cuenta que, después de terminar un trabajo importante hace una semana, siente un dolor punzante en la misma zona del codo que le impide realizar trabajos con algunas herramientas ya que no puede agarrarlas con fuerza porque el dolor se intensifica.

Estas dos situaciones resumen un gran número de consultas. El denominador común es el síntoma en la zona externa del codo y la incapacidad funcional. Comúnmente se le diagnostica como epicondilitis o “codo de tenista”. Sin embargo, el nombre puede ser engañoso. A pesar de su fama, esta condición no afecta solo a deportistas; de hecho, ocurre frecuentemente en cualquier persona, siendo más habitual entre los 35 y 54 años (Coombes, Bisset & Vicenzino, 2009), y es común en trabajadores que realizan movimientos repetitivos (Pitzer, Seidenberg & Bader, 2014).

¿Qué sucede realmente? (Adiós al mito de la inflamación)

Tradicionalmente se pensaba que era un proceso puramente inflamatorio (de ahí el sufijo “-itis”). Sin embargo, la evidencia científica actual nos invita a cambiar el término por epicondilalgia o tendinopatía lateral del codo, ya que “epicondilitis” implica una inflamación que rara vez es la causa principal en cuadros crónicos (Stasinopoulos & Johnson, 2006; Pitzer et al., 2014).

Hoy concebimos este cuadro no como una inflamación aguda simple, sino como un proceso degenerativo o de “cicatrización fallida”, conocido técnicamente como hiperplasia angiofibroblástica (Coombes et al., 2009). El tendón extensor común, especialmente el del músculo extensor radial corto del carpo, sufre por una carga repetitiva que supera su capacidad de adaptación. Esto genera desorganización del colágeno, crecimiento de nuevos vasos sanguíneos (neovascularización) y cambios estructurales en el tejido que comprometen su fuerza (Coombes et al., 2009).

Un problema de tres cabezas

Basándonos en modelos integradores recientes, para comprender la situación de Analía o Rubén a nivel de la zona del dolor debemos considerar tres componentes interrelacionados (Coombes et al., 2009):

  1. Cambios en los tejidos a nivel local:  cambios estructurales en los tejidos en la zona de inserción muscular. El tendón muestra señales de hiperplasia angiofibroblástica, un proceso de cicatrización fallida con aumento de células, desorganización de colágeno inmaduro y crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.
  2. Alteraciones en el sistema del dolor: muchas personas desarrollan hiperalgesia (una respuesta exagerada al dolor) y sensibilización central ante estímulos mecánicos, por lo que estímulos que en otras circunstancias no serían interpretados como dolor ahora se perciben como tal.
  3. Déficit en el sistema motor: se presenta debilidad muscular y alteración del control del movimiento, lo que perpetúa el ciclo de lesión.

Por otro lado hay que considerar las implicancias a distancia, las cuales se relacionan, con la frecuente presencia de signos positivos a las maniobras de exploración a nivel cervical. La epicondilalgia rara vez es un problema aislado. La evidencia muestra que el dolor puede estar vinculado a estructuras distantes, como la columna cervical. De hecho, estudios han demostrado que más del 50% de los pacientes con epicondilalgia presentan signos positivos en el examen manual de las vértebras cervicales (Coombes et al., 2009). Si bien coexistencia no necesariamente justifica causalidad, es importante atender a la globalidad en este tipo de cuadros clínicos. También es frecuente encontrar durante la exploración global una línea de tensión desde la región lateral del cuello hasta la zona del antebrazo que podría ser parte del efecto acumulativo.

¿Por qué la Reeducación Postural Global (RPG)?

El abordaje de la epicondilalgia incluye un proceso de evaluación con enfoque biopsicosocial y global: no solo se centra en el lo que sucede a nivel del codo, se evalúa la postura y la función con foco en la región cervical y el miembro superior, esto se complementa con un análisis sobre las actividades que pueden estar relacionadas con la producción y perpetuación de la epicondilalgia, como en caso de Analía o Rubén.

El foco del tratamiento en RPG no está en el síntoma, sino en modificar aquello que predispone a su aparición ¿Cómo lo logramos?

1. Normalización de tensiones y retracciones: trabajamos para disminuir la retracción del tejido fascial y mejorar la movilidad articular, tanto local como a distancia (cuello y muñeca). Esto se logra en la etapa de liberación mediante la puesta en tensión dosificada y el trabajo manual del terapeuta sobre las diferentes estructuras. Para ello utilizamos posturas de tratamiento con las que se logra la tensión progresiva en los sistemas neuromusculares disfuncionales. Esto es vital, porque sabemos que el tendón responde satisfactoriamente a las fuerzas mecánicas (mecano-transducción) y necesitamos reorganizar ese tejido (Coombes et al., 2009).  Dentro de la puesta en tensión se recurre a la activación muscular isométrica y excéntrica. El ejercicio isométrico (generar tensión sin movimiento) ha demostrado ser superior a otros ejercicios para disminuir el dolor (efecto analgésico) y mejorar la capacidad funcional inicial (Paul & Kousalya, 2019). La evidencia más reciente sugiere que la combinación de entrenamiento excéntrico (frenar el movimiento) con contracciones isométricas produce los mejores resultados en la reducción del dolor y el aumento de la fuerza de agarre sin dolor, superando a los ejercicios aislados (Stasinopoulos & Stasinopoulos, 2016).

2. Ejercicios específicos: estos mismos principios se aplican para diseñar ejercicios que la persona realiza en la sesión de tratamiento durante la etapa de reeducación neuromotriz y en el período entre intervenciones, o incluso luego, cuanto el tratamiento ya ha finalizado. De este modo buscamos mantener los resultados y evitar recidivas, involucrando un rol participativo en el paciente. 

3. Precaución con las “soluciones rápidas”: es común que se ofrezcan infiltraciones con corticoesteroides. Si bien pueden quitar el dolor rápidamente a corto plazo, la evidencia nos advierte que tienen una tasa de recurrencia alarmantemente alta (hasta un 72%) comparada con la fisioterapia o incluso con esperar (Coombes et al., 2009). A largo plazo, no han demostrado ser superiores al placebo y podrían debilitar el tendón (Pitzer et al., 2014). En mi consulta, apostamos por una recuperación sólida y sostenible, no por parches temporales.

Conclusión

La epicondilitis o epicondilalgia es mucho más que un dolor en el codo: es la manifestación de un sistema que ha perdido eficiencia en la distribución de cargas.

Tanto para Analía como para Rubén, la solución no está solo en “tratar el codo”, sino en reeducar su sistema de movimiento. Desde la RPG, integramos la evaluación global, la normalización de las tensiones desde la columna cervical hasta la mano, y una dosificación precisa de ejercicios terapéuticos.

El objetivo es claro: recuperar la función respetando la fisiología del cuerpo y su capacidad de adaptación, para lograr resultados significativos y sobre todo estables, evitando recidivas.

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Referencias

Coombes, B. K., Bisset, L., & Vicenzino, B. (2009). A new integrative model of lateral epicondylalgia. British Journal of Sports Medicine, 43(4), 252-258. DOI: 10.1136/bjsm.2008.052738

Paul, J., & Kousalya, P. (2019). Comparative analgesic effect of isometric and isotonic exercises on forearm extensors for lateral epicondylitis of elbow. International Journal of Medical and Exercise Science, 5(3), 617-624. DOI: 0.36678/ijmaes.2019.v05i03.004

Pitzer, M. E., Seidenberg, P. H., & Bader, D. A. (2014). Elbow tendinopathy. Medical Clinics of North America, 98(4), 833-849. DOI:  10.1016/j.mcna.2014.04.002

Stasinopoulos, D., & Johnson, M. I. (2006). ‘Lateral elbow tendinopathy’ is the most appropriate diagnostic term for the condition commonly referred-to as lateral epicondylitis. Medical Hypotheses, 67(6), 1399-1401. DOI 10.1016/j.mehy.2006.05.048Stasinopoulos, D., & Stasinopoulos, I. (2016). Comparison of effects of eccentric training, eccentric-concentric training, and eccentric-concentric training combined with isometric contraction in the treatment of lateral elbow tendinopathy. Journal of Hand Therapy, 30(1), 13-19. DOI: 10.1016/j.jht.2016.09.001

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