Reformulación, reinterpretación y extensión de una categoría fundacional de la RPG
El concepto de Hombre Global ocupa, dentro de la Reeducación Postural Global, una posición fundacional, formulado por Philippe Souchard en el momento inaugural del abordaje y reelaborado por el mismo autor en obras posteriores. Este concepto es parte del marco conceptual que orienta la práctica de la RPG, ya que aporta perspectiva para analizar y comprender lo que le pasa a quien llega a la consulta. La presente nota se propone reconstruir brevemente la genealogía del concepto, explicitar las operaciones conceptuales que el trabajo desarrollado por su autor ha agregado a la formulación original. Con ello se busca ofrecer una perspectiva que, a criterio del autor, fortalece y amplía el alcance del concepto. Siendo esa perspectiva incluida como contenido para análisis y reflexión en el corpus que forma parte de la capacitación en RPG LATAM. Estas operaciones -reformulación de la denominación, reinterpretación de los componentes del esquema y extensión mediante la inclusión del entorno- son las que han llevado del Hombre Global de Souchard al Ser Global del corpus actual. No se trata de un reemplazo o desplazamiento; por el contrario, se trata de una reconfiguración que fortalece y amplía la perspectiva fundacional. Siendo este proceso un reflejo de que la RPG es un recurso siempre en revisión y transformación con el propósito de dar respuesta a las necesidades de las personas que recurren a quienes lo aplican. Al final del desarrollo justificamos la necesidad de detenerse en estos aspectos conceptuales por su relación con la práctica clínica en RPG.
La formulación inicial: Souchard (1981)
La primera presentación del concepto aparece en el capítulo tercero del libro Reeducación Postural Global: Método del Campo Cerrado (Souchard, 1981). Allí, el autor introduce la categoría bajo la denominación «El Hombre Global» y la grafica mediante un esquema simple en el que se representan tres elementos en relación recíproca: Forma, Estructura y Función. La interrelación entre estos tres elementos opera como afirmación de unidad: lo que afecta a uno afecta a los demás. La referencia conceptual de fondo, explicitada por el propio autor, es aristotélica: el todo es más que la suma de las partes.
Aunque el esquema gráfico de 1981 se reduce a estos tres elementos, el texto que lo rodea desarrolla con amplitud el carácter unitario psicosomático del ser humano. Souchard ejemplifica esa unidad mediante el caso de la cifosis que se desarrolla en una adolescente que oculta su pecho, la espalda recta de las bailarinas que iniciaron la disciplina antes de la pubertad, la expresión popular «estar doblado de dolor» o los trastornos psicosomáticos como la anorexia psicógena. Los aspectos físicos y psicológicos están presentes en esta primera formulación, aunque no se muestren todavía como partes separadas del esquema.
La reelaboración: Souchard (2012)
Más de tres décadas después, en el libro Reeducación Postural Global: El método de la RPG (Souchard, 2012), el autor retoma el esquema del Hombre Global e incorpora los componentes que en la primera formulación quedaban en el plano discursivo. La nueva versión, presentada en el capítulo octavo -significativamente titulado «La globalidad restringida»-, grafica los cinco componentes que la RPG considera constitutivos del campo: Formas, Estructura, Función, componente Somático y componente Psicológico. Además, incorpora al esquema dos pares de flechas que entran y salen del círculo: una pareja asociada a la Sensibilidad y otra asociada a la Energía. Sensibilidad y Energía expresan, en la formulación de Souchard, el intercambio del organismo con su exterior: información sensorial que ingresa y se procesa, y flujo metabólico que sostiene la viabilidad biológica.
El título mismo del capítulo es revelador: que Souchard ubique su esquema dentro de un capítulo titulado «La globalidad restringida» señala que el propio autor reconoce que la formulación allí ofrecida opera dentro de un alcance específico. El ser humano se considera como totalidad psicosomática en intercambio con su afuera, pero ese afuera no es todavía tratado como aspecto constitutivo del campo. La globalidad, en esta versión, se sigue restringiendo al organismo y a sus relaciones inmediatas con un mundo que permanece, conceptualmente, fuera del esquema.
Del Hombre al Ser: una reformulación de raíz fenomenológica
La primera operación conceptual es la reformulación de la denominación -del Hombre Global al Ser Global-. Esta modificación no es solo una modificación de nombre, el paso de «Hombre» a «Ser» tiene una motivación filosófica precisa: anclar la categoría fundacional de la RPG en la concepción fenomenológica de ser-en-el-mundo. El término «Ser» no nombra, en esa tradición, una sustancia ni una propiedad del organismo, sino el modo específico en que la persona existe: existir no como cosa entre cosas, sino como apertura a un mundo que lo constituye y al cual constituye. Desde esta tradición, el Ser es siempre una existencia situada, encarnada, relacional y práctica (Merleau-Ponty).
Reformular la denominación del concepto fundacional de la RPG en estos términos significa anunciar desde el nombre mismo el marco interpretativo desde el cual la RPG se sostiene hoy. El Ser Global no es el hombre considerado como totalidad cerrada, sino el ser humano comprendido en su modo propio de existencia, abierto constitutivamente al mundo en el cual se constituye y al cual da forma.
También es importante señalar que esta nueva formulación elimina el sesgo de género no intencionado que tenía el nombre original. Esto permite que la categoría sea más inclusiva y refleja mejor la diversidad de la experiencia humana más allá de las divisiones binarias.
Las flechas como apertura fenomenológica
La segunda operación conceptual que aporta esta revisión consiste en la reinterpretación del significado de las flechas de Sensibilidad y Energía que Souchard incorpora a su esquema de 2012. En la versión original, esas flechas indican el intercambio biológico fundamental: las formas de entrada y salida de información sensorial y de flujo metabólico. En la lectura que aquí se sostiene, esas mismas flechas amplían su significado para volverse expresión directa de la relación de ese Ser en el mundo.
La Sensibilidad no es solo entrada de estímulos: es la capacidad del cuerpo vivido (Merleau-Ponty, 1945/1993) de ser-en-el-mundo a través de su perceptividad encarnada. La Energía, en esta misma clave, no nombra solo el flujo metabólico, sino la dinámica vital por la cual el cuerpo se afecta y afecta al mundo en el mismo movimiento. Las flechas dejan de ser vías por donde pasa algo entre dos términos previos -el organismo y el entorno- y pasan a expresar la estructura misma del modo de existir del ser humano. La apertura no es una propiedad que el organismo tendría además de su organización interna; es el modo en el que ese organismo es. De esta manera, la flecha que sale del esquema representa el modo en el que el ser humano vive el mundo, lo comprende desde sus posibilidades de acción, sus preocupaciones, sus proyectos, su historia y su cuerpo. La flecha que ingresa en el esquema representa la relación del mundo con la persona, donde el mundo no es solo espacio físico: es mundo de significados. Donde la construcción de sentido se da precisamente en el encuentro de ambas, que no es ni dentro ni fuera, sino en la línea que circunda el esquema. Esta línea, desde la perspectiva fenomenológica, no se interpreta como un límite que separa lo externo de lo interno; es el quiasma en la conceptualización de Merleau-Ponty, el punto donde se establece la relación, ya sea entre el sujeto y los objetos o el sujeto con otros sujetos.
Esta reinterpretación articula coherentemente con la reformulación de la denominación. Si las flechas expresan la apertura del cuerpo al mundo, entonces «Ser» -en el sentido de ser-en-el-mundo- es la denominación que el concepto reclama. La afinidad entre la formulación del Hombre Global de Souchard y la perspectiva fenomenológica del cuerpo encuentra aquí su expresión más fuerte. La RPG, ya en la formulación de 2012, estaba pensando intuitivamente en términos que solo el marco fenomenológico permite explicitar con precisión.
La tercera versión: el entorno como aspecto constitutivo
La tercera operación conceptual que aporta este trabajo es la incorporación del entorno como uno más de los componentes constitutivos de ese Ser en el mundo. Donde la formulación de 1981 presentaba un organismo replegado sobre la interrelación de sus componentes internos, y donde la de 2012 lo abría al intercambio sensible y energético con un afuera, esta tercera versión instala al entorno en el esquema, con un estatuto análogo al de la Estructura, la Forma, la Función, el componente Somático y el Psicológico.
La motivación clínica de esta extensión es directa. La experiencia acumulada en el manejo de este tema muestra que la forma en la que una persona se organiza físicamente, su manera de funcionar y su sensibilidad corporal no se pueden entender sin considerar el entorno con el que se vincula. Una persona que pasa ocho horas diarias frente a una computadora, en un asiento con determinada configuración, manipulando objetos de cierta forma, ha incorporado esa rutina y esos objetos a su propia organización corporal. El entorno laboral, el familiar, las características del espacio físico habitual, los objetos cotidianos no son contextos externos que rodean al ser humano: son factores que han participado y siguen participando en la configuración misma de su organización corporal. Una ancha avenida muy transitada por vehículos no se vive del mismo modo para quien la tiene que cruzar si presenta o no dificultades para caminar.
La consecuencia conceptual es la siguiente: considerar al entorno como aspecto del campo -y no solo como contexto que lo rodea- transforma la estructura ontológica del concepto. El ser humano no se constituye primero como organismo y se relaciona después con un mundo; se forma en y por la relación con su entorno. Esta tesis encuentra resonancia explícita con desarrollos contemporáneos provenientes del enactivismo (Di Paolo, Buhrmann y Barandiaran, 2017) y del pensamiento complejo (García, 2006). Sin embargo, su formulación dentro del corpus de la RPG no se deriva de esos marcos. Corresponde a una elaboración propia que el diálogo con esos marcos permite explicitar.
Globalidad restringida y globalidad ampliada
La trayectoria descrita -desde el Hombre Global de Souchard al Ser Global del corpus actual- puede sintetizarse mediante una distinción que ya el propio Souchard (2012) insinúa al titular el capítulo octavo del libro Reeducación Postural Global, el método de la RPG, «La globalidad restringida». Esta denominación reconoce, implícitamente, que su formulación opera dentro de un alcance específico. La extensión elaborada en el corpus actual de RPG LATAM recupera esa categoría -globalidad restringida- y la articula con su contrapartida conceptual: la globalidad ampliada, que corresponde a la tercera versión del esquema con la inclusión del entorno y la de Ser en el mundo como aspectos constitutivos. Restringida y ampliada no operan, en esta articulación, como opuestos, sino como dos momentos de un mismo concepto en progresión.
Si la globalidad restringida afirma la unidad del organismo en intercambio con su exterior, la globalidad ampliada sostiene que ese intercambio es constitutivo: no hay un organismo que primero existiría y luego se relacionaría con un mundo, sino un ser humano que es lo que es en virtud de la trama de relaciones que sostiene con su entorno. Relación que, como ya se expresó, se da en el punto de contacto representado por la línea que circunda el esquema. La distinción le permite a la RPG mantener simultáneamente la estructura y funcionalidad que necesita el enfoque, así como la flexibilidad que exige la práctica clínica.
Implicaciones para la práctica clínica
La reformulación que aquí se ha presentado tiene consecuencias prácticas; no tendría sentido tal elaboración si no fuese así. En relación a la evaluación, conduce a indagar sistemáticamente y de manera recursiva sobre las características del entorno cotidiano del paciente, los acoplamientos sostenidos en el tiempo entre la persona y ese contexto y el modo en el que esta construye sentido a partir de esa relación. No se trata únicamente de una evaluación contextual; se trata de comprender cómo determinadas configuraciones del entorno -rutinas, objetos, espacios- han participado en la organización postural, en la capacidad funcional, en la presencia de síntomas que motivan la consulta. El razonamiento clínico guía al kinesiólogo para que tenga en cuenta simultáneamente el estado interno del cuerpo, la relación con el entorno y la conexión del cuerpo con el mundo. La pregunta no es solo qué le sucede al paciente, sino qué le ocurre al paciente en su entorno. También incluye qué hace y cómo lo realiza. Además, se pregunta qué configuraciones del mundo cotidiano sostienen, refuerzan o atenúan el cuadro presentado y cuál es el sentido construido a partir de la situación actual.
En la intervención, finalmente, la inclusión del entorno permite ampliar el horizonte del trabajo terapéutico más allá de las técnicas aplicadas durante la sesión. Reconocer que el entorno es una parte esencial de la experiencia de vida ayuda a incluir en el proceso terapéutico sus características y los cambios en las condiciones diarias, en la forma de organizar tareas y en la disposición de objetos. La intervención deja de pensarse como evento puntual y se vuelve, también ella, un proceso de reorganización del acoplamiento entre la persona y su mundo y la búsqueda de una reconfiguración de sentido a partir de las posibilidades resultantes de la intervención. Por otra parte, la perspectiva actual permite comprender el lugar que ocupa el terapeuta. Se ha desplazado de ser quien determina el resultado a quien, insertándose en el quiasma, tiene la posibilidad de contribuir al proceso activo del paciente en su búsqueda de cambio clínico al mismo tiempo que reelabora su manera de Ser en el mundo.
Conclusión
El Ser Global no invalida la formulación del Hombre Global que Souchard inauguró en 1981 y reelaboró en 2012, sino que la amplía. Conserva el núcleo de la propuesta -la afirmación de que el ser humano que llega a la consulta es una totalidad cuya comprensión exige una mirada no fragmentaria- y le agrega tres movimientos: una reformulación de la denominación que ancla la categoría en la concepción del ser-en-el-mundo, una reinterpretación del significado de las flechas que expresa la apertura fenomenológica del cuerpo al mundo, y una extensión del esquema que incorpora al entorno como aspecto constitutivo del campo.
Estas operaciones, desarrolladas en el trabajo conceptual y didáctico del autor y consolidadas en el material de estudio de los cursos de RPG LATAM, conforman el horizonte actual del concepto. La presente nota busca dejarlas registradas y abrirlas a la discusión con la comunidad de quienes trabajan, enseñan y aprenden la Reeducación Postural Global.
Artículo redactado por:
Mario Korell
Lic. Kinesiólogo Fisiatra MN 5055
Prof. Universitario
Mag. En Educación para Profesionales de la Salud
Director de RPG Latam
Referencias
Di Paolo, E. A., Buhrmann, T., & Barandiaran, X. E. (2017). Sensorimotor life: An enactive proposal. Oxford University Press.
García, R. (2006). Sistemas complejos: Conceptos, método y fundamentación epistemológica de la investigación interdisciplinaria. Gedisa.
Heidegger, M. (2003). Ser y tiempo (J. E. Rivera, Trad.). Trotta. (Trabajo original publicado en 1927).
Merleau-Ponty, M. (1993). Fenomenología de la percepción. Planeta-Agostini. (Trabajo original publicado en 1945).
Souchard, P. E. (1981). Reeducación Postural Global: Método del Campo Cerrado. ITG.
Souchard, P. E. (2012). Reeducación Postural Global: El método de la RPG. Elsevier Masson.
Sobre el autor: Mario E. Korell es Licenciado en Kinesiología y Fisiatría, Profesor Universitario y Magíster en Educación para Profesionales de la Salud. Se desempeña actualmente en la práctica clínica privada, como Profesor Asociado en la Universidad Nacional de Hurlingham (Argentina), como responsable de la propuesta de capacitación de RPG LATAM, donde además participa como profesor y desarrollador de contenidos.