Un kinesiólogo para poder aplicar Reeducación Postural Global (RPG) requiere del desarrollo de competencias profesionales específicas. En este material y de acuerdo a la revisión de la literatura especializada, utilizaremos el siguiente constructo de competencia: la capacidad de desempeñarse con idoneidad en el lugar de trabajo utilizando de manera integrada conocimientos, actitudes, habilidades y valores (Tardiff, 2003; Carreras Barnés y Prerrenoud, 2008; WP, 2022). Tomando en cuenta dicha integración, las tres competencias fundamentales necesarias para aplicar RPG son las de: establecer diagnóstico que responda sobre lo que le pasa al paciente, elaborar una estrategia de intervención, desarrollar la estrategia, reevaluar y llevar a cabo los ajustes necesarios durante el proceso.
A continuación, exploramos tres competencias esenciales y cómo la propuesta de RPG favorece su desarrollo.
1- Diagnóstico basado en la evaluación RPG
La piedra angular de la práctica RPG es la evaluación con el fin de elaborar hipótesis que permitan dar sentido a aquello por lo cual las personas consultan. Para ello aplica un proceso de indagación sistemática donde la información que surge es interpretada desde su marco conceptual, y la interrelación entre postura, función y síntomas es analizada desde un enfoque de complejidad.
Este “ojo clínico” refinado se desarrolla mediante el andamiaje experto que provee la propuesta de capacitación implementada en RPG LATAM. A través de materiales en diversos formatos, demostraciones, práctica guiada y feedback efectivo, el estudiante va integrando conceptos con datos provenientes de la observación, el contacto manual y tests funcionales. A esto se suma el entrenamiento de la escucha empática, aprendiendo a detectar aspectos claves en el discurso del paciente. Todo lo anterior se pone a disposición de la reflexión que lleva a la toma de decisiones para la intervención.
Durante los cursos y mediante el conjunto de actividades especialmente diseñadas para las etapas virtual y presencial, se trabaja en los procesos cognitivos y procedimentales vinculados con la evaluación. Con esto en mente, el equipo de facilitadores ajusta los retos que supone llegar a definir lo que le sucede al paciente, trabajando en la zona de desarrollo próximo del aprendizaje (Vygotsky, 1978).
2- Diseño de estrategia de intervención personalizada
Con los datos de la evaluación inicial, el siguiente paso es diseñar una estrategia de intervención que respete las necesidades individuales del paciente. Esta etapa es puramente reflexiva; no se trata de decidir aplicar protocolos universales, sino de una adaptación experta a partir de los lineamientos metodológicos que plantea la RPG. Desde el punto de vista más amplio, la estrategia aplicada en RPG involucra el cuándo intervenir y cuándo no, qué recursos son necesarios, qué justifica su aplicación en el marco del tratamiento y cuándo aplicarlos. Dentro de las decisiones está la de cuáles procedimientos y técnicas son los más necesarios y en qué secuencia o momentos utilizarlos. Entre los que podemos mencionar el uso de posturas de tratamiento, el uso de los tiempos espiratorios, solicitud de activaciones musculares, generación y mantenimiento de puntos de anclaje para lograr la puesta en tensión, movilizaciones articulares, entre otras. El sentido y la relevancia de cada uno, junto con su mezcla y cantidad, van a definir el estilo específico de la intervención en RPG, según los datos de la evaluación y el acuerdo con el paciente.
Durante la capacitación, el desarrollo de la competencia para diseñar la estrategia de intervención se trabaja mediante un recurso pedagógico basado en el análisis de casos clínicos. Es una metodología activa y centrada en el estudiante, donde se analizan situaciones de salud de frecuente consulta para conectar la teoría con la práctica (Jácome-Hortua, 2022; Zang y col., 2026). Se fomenta el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y el razonamiento clínico al enfrentar situaciones complejas, mejorando la toma de decisiones.
3- Implementación de estrategias de liberación y reeducación neuromotriz
La etapa de implementación es cuando se pone en práctica la reflexión en la acción (Schön, 1983) junto con las habilidades manuales necesarias para realizar diferentes técnicas durante el trabajo físico y en las relaciones, especialmente en la comunicación, que son muy importantes para un kinesiólogo que utiliza RPG.
En la fase de liberación, manos expertas aplican técnicas manuales destinadas a instalar y dosificar la puesta en tensión, flexibilizar y liberar tejidos, trabajar sobre comportamientos posturales, movilizar articulaciones, generar información propioceptiva e interoceptiva, articulares rítmicas, entre otras. Lo hacen con una precisión y sensibilidad que se afinan con la experiencia. Más allá de los aspectos biomecánicos, el contacto y la acción manual tienen una intención comunicativa donde se desarrolla un proceso de interpretación por parte del terapeuta y del paciente. Por ello podemos decir que a través del contacto se logra una doble hermenéutica donde terapeuta y paciente construyen una interpretación que da sentido a lo que sucede. Construcción sobre la que luego es necesario trabajar para lograr un sentido compartido.
En la reeducación neuromotriz, el kinesiólogo utiliza sus habilidades para ayudar al paciente a mejorar su capacidad funcional, basándose en su control postural y movimiento. Mediante el uso de ejercicios o movimientos más o menos complejos, diseñados en base a los objetivos del tratamiento, se trabaja en el desempeño corporal. El kinesiólogo utiliza aquí consignas verbales y táctiles precisas, demostraciones, imaginería y feedback perceptivo, con lo cual facilita el manejo de las nuevas capacidades funcionales. Es un proceso de refinamiento progresivo y de larga duración que requiere persistencia, creatividad y habilidades de comunicación por parte del kinesiólogo. El desarrollo de las habilidades necesarias para la implementación de estrategias de liberación y reeducación neuromotriz es iniciado en la instancia virtual y son profundizadas y refinadas en las etapas presenciales del curso. Aquí es donde se vuelve sobre la noción de “reflexión en la acción” (Schön, 1983). El kinesiólogo competente no es un mero aplicador de técnicas, sino un profesional reflexivo que monitorea constantemente los efectos de sus intervenciones, ajustando su abordaje en tiempo real. Aprende de cada interacción clínica, cuestionando sus supuestos y enriqueciendo su repertorio de respuestas para ocasiones futuras.
Cimentando la práctica experta
Estas competencias descansan en una sólida base de conocimientos disciplinares de la kinesiología y ciencias afines. El recorrido formativo en RPG favorece la recuperación y profundización de saberes sobre anatomía y biomecánica funcional, neurociencia del movimiento, psicología del aprendizaje, pedagogía, entre otros. Pero no se trata de una mera acumulación de información, sino de una resignificación de estos conocimientos logrados durante la carrera a la luz de la práctica clínica reflexiva que propone la capacitación en RPG.
Así, el conocimiento declarativo se transforma en un saber procedimental y actitudinal. La pericia se construye en la acción clínica reflexiva, en el entrenamiento deliberado, en la tutoría de colegas expertos, en el estudio permanente. Es un camino de desarrollo profesional continuo. Podemos decir entonces que, si bien el aprendizaje de la RPG inicia en un proceso planificado y programado de enseñanza-aprendizaje, se continúa en la práctica profesional autónoma. En síntesis, el kinesiólogo competente en RPG es mucho más que un técnico aplicador de protocolos. Es un profesional reflexivo que integra múltiples saberes, habilidades y actitudes en un razonamiento clínico experto centrado en la persona. Su mirada global y relacional, su toque preciso y empático, su capacidad de motivar el aprendizaje hacen una diferencia sustancial en los resultados terapéuticos y en la experiencia de cuidado de los pacientes.
La propuesta pedagógica de RPG Latam enfatiza el aprendizaje situado, donde los conocimientos teóricos se entrelazan con la resolución de casos clínicos reales (Díaz Barriga, 2005). Así, el estudiante aprende a hacer mientras hace con supervisión, desarrollando un conocimiento condicional que le permite adaptar flexiblemente sus estrategias.
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Artículo redactado por:
Mario Korell
Lic. Kinesiólogo Fisiatra MN 5055
Prof. Universitario
Mag. En Educación para Profesionales de la Salud
Director de RPG Latam
Referencias:
Carreras Barnés, J., Perrenoud, P. (2008) El debate sobre las competencias en la enseñanza universitaria. Cuadernos de docencia universitaria N5 ICE Y Octaedro, Barcelona.
Díaz Barriga, F. (2005). Enseñanza situada: Vínculo entre la escuela y la vida. McGraw-Hill.
Jácome-Hortua AM, Muñoz-Robles SC, González HL. (2022) Impacto de la implementación de la estrategia del Aprendizaje Basado en Casos (ABC) en estudiantes de prácticas clínicas en fisioterapia. Iatreia; 35(1):48-56.
Schön, D. A. (1983). The reflective practitioner: How professionals think in action. Basic Books.
Souchard, P. (2012). RPG: Principios de la reeducación postural global. Elsevier.
Tardiff J., 2003. Desarrollo de un programa por competencias De la intención a la puesta en marcha. Traducción de Pedagogie collégiale. Vol. 16. No. 3, marzo, por Óscar Corvalán.
Vygotsky, L. S. (1978). Mind in society: The development of higher psychological processes. Harvard University Press.
World Physiotherapy. (2022) Guidance for developing a curriculum for physiotherapist entry level education programme. London, UK: World Physiotherapy.
Zhang R, Huang M, Xie J, Yang Y, Yan J, Wu Z, Yuan J, Aisaiti A, Jiang S, Guo Z,
Shi K, Chen H, Ji S, Luo Q, and Huang T (2026) efficacy of an integrated case-based learning and team-based learning model within the subjective, objective, assessment, and plan framework in physical therapy education. Front. Med. 13:1767677. doi: 10.3389/fmed.2026.1767677