Ortodoncia y Ortopedia Maxilar: una mirada desde la Reeducación Postural Global en el abordaje interdisciplinario

Una invitación a ampliar la mirada sobre el paciente

Cuándo se habla de tratamientos de ortodoncia u ortopedia funcional, la atencion suele estar en el sistema estomatognático: dientes, maxilares, mandíbula, oclusión, articulación temporomandibular y función. Sin embargo, estas estructuras no funcionan de manera aislada. La mandíbula se relaciona funcionalmente con el cráneo, el hueso hioides, la lengua y la columna cervical. La respiración, la deglución, la masticación y la postura participan de una organización funcional compleja en la que intervienen múltiples sistemas (Torres Cueco, 2008; Souchard, 2012). Desde esta perspectiva surge una pregunta de interés para el trabajo interdisciplinario:

¿Podemos comprender completamente la función del sistema estomatognático si observamos únicamente aquello que sucede dentro de la boca?

La pregunta no implica establecer una relación causal simple entre postura y maloclusión. Por el contrario, invita a considerar al paciente como una unidad funcional y a analizar las posibles interacciones entre sus diferentes sistemas.

Postura y sistema estomatognático: una relación compleja

La postura no debe entenderse como una posición estática o como la búsqueda de una supuesta “postura ideal”. Es una organización dinámica que permite al individuo relacionarse con la gravedad y adaptarse a diferentes demandas funcionales. Desde la perspectiva de la Reeducación Postural Global, la organización postural se comprende a partir de las relaciones entre diferentes segmentos corporales, corporales, que se vinculan a un balance de fuerzas dinámico. El cual responde a las adaptaciones necesarias relacionadas con la funcion a realizar (Souchard, 2010; Souchard, 2012). En este contexto, la región craneocervical adquiere particular importancia. La posición de la cabeza depende de la interacción entre el cráneo, la columna cervical y una compleja red muscular. A su vez, la mandíbula, el hioides y la lengua se encuentran relacionados con esta región a través de estructuras musculares, articulares y nerviosas (Torres Cueco, 2008). Por eso, cuando observamos a un paciente, puede resultar clínicamente relevante analizar no solamente la posición y movilidad mandibular, sino también:

  • La posición de la cabeza en relación con la columna cervical y dorsal.
  • La posición de las cinturas escapulares.
  • La movilidad de la lengua.
  • La posición y movilidad del hueso hioides.
  • El tipo de respiración (nasal-bucal)
  • El análisis funcional a nivel local (cráneo mandibular) y regional (cérvico, dorso, escapular).

Esto no significa que una alteración encontrada en una de estas regiones explique automáticamente una alteración en otra. Significa que el funcionamiento del organismo debe comprenderse desde una perspectiva de interacción que pone en juego estrategias de adaptación.

¿Qué nos dice la evidencia científica?

La relación entre postura cefálica, columna cervical y maloclusión ha sido estudiada durante décadas. Sin embargo, cuando analizamos la literatura científica debemos ser cuidadosos con las conclusiones. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada por Peng y colaboradores incluyó seis estudios transversales con un total de 505 participantes. Los autores encontraron algunas asociaciones entre determinadas variables de postura cefálica/cervical y maloclusiones sagitales, pero señalaron que la evidencia disponible no era suficiente para establecer una relación causal y destacaron la necesidad de estudios con mejor calidad metodológica y diseños longitudinales (Peng et al., 2022).

Este punto es fundamental para el abordaje interdisciplinario: encontrar una asociación no significa demostrar causalidad. Por lo tanto, no sería científicamente adecuado afirmar que una determinada postura “produce” una Clase II, una Clase III o una determinada alteración oclusal. Tampoco podemos afirmar que corregir una alteración postural vaya a corregir por sí misma una maloclusión.

El crecimiento craneofacial y la oclusión son fenómenos multifactoriales en los que participan factores genéticos, estructurales, funcionales y ambientales. Una revisión sistemática sobre la interacción entre postura y deformidades maxilomandibulares encontró asociaciones entre diferentes variables posturales y las deformidades estudiadas, pero también destacó la heterogeneidad metodológica y la necesidad de investigaciones de mayor calidad (Kerbrat et al., 2022).

Más recientemente, una revisión sistemática sobre postura cefálica y cervical en las maloclusiones esqueléticas sagitales describió asociaciones entre determinados patrones posturales y las maloclusiones de Clase II y III, aunque sus autores también señalaron importantes limitaciones metodológicas y la necesidad de estudios longitudinales (Dipalma et al., 2025). Por lo tanto, la postura constituye una variable de interés clínico, pero no puede considerarse de manera aislada como causa de una determinada maloclusión.

El aporte de la Reeducación Postural Global

La Reeducación Postural Global (RPG), desarrollada por Philippe E. Souchard, propone un abordaje basado en los principios de individualidad, globalidad y causalidad (Souchard, 2010; Souchard, 2012). Desde esta perspectiva, el objetivo no consiste simplemente en “corregir” una posición corporal observada desde el exterior. La evaluación busca comprender cómo se organiza cada persona, cuáles son sus estrategias posturales y funcionales, qué compensaciones utiliza y qué restricciones pueden estar participando en la limitación de una función (Souchard, 2022). La RPG plantea así una mirada global que puede resultar complementaria al trabajo de otros profesionales. En un paciente que realiza un tratamiento ortodóncico u ortopédico maxilar, esta evaluación puede incluir la observación de la organización craneocervical, la cintura escapular, la respiración, la movilidad y las relaciones funcionales entre mandíbula, hioides y columna cervical (Torres Cueco, 2008).

El sistema craneocervical como zona de encuentro

La región craneocervical constituye uno de los principales puntos de encuentro entre la odontología y la kinesiología.La posición de la cabeza, la movilidad cervical, la actividad de la musculatura cervical y la organización del sistema hioideo pueden ser variables de interés cuando se evalúa la función del sistema craneomandibular (Torres Cueco, 2008). En este sentido, el abordaje no debería consistir en buscar una relación lineal del tipo: postura → maloclusión sino en comprender las posibles relaciones adaptativas que pueden establecerse entre diferentes regiones.Esta diferencia conceptual es importante. Nos permite pasar de una visión determinista a una mirada clínica basada en la evaluación individual y en la formulación de hipótesis.

Respiración, lengua y postura

La respiración constituye otro de los elementos relevantes dentro de esta interacción. La respiración oral puede acompañarse de modificaciones en la posición de la lengua, la mandíbula y la cabeza, además de cambios en la participación de la musculatura accesoria. Estas relaciones han sido estudiadas particularmente en pacientes en crecimiento y dentro del contexto de las alteraciones craneofaciales y posturales. Sin embargo, nuevamente debemos evitar simplificaciones. No todos los pacientes respiradores orales presentan el mismo patrón craneofacial ni la misma organización postural. Por eso, en lugar de establecer relaciones automáticas, resulta más útil evaluar al paciente de manera individual y determinar qué variables funcionales están realmente presentes.

RPG y disfunción temporomandibular

La relación con la articulación temporomandibular constituye uno de los campos donde existe evidencia clínica más directamente vinculada con la intervención fisioterapéutica. Un estudio aleatorizado de Maluf y colaboradores evaluó la Reeducación Postural Global y los ejercicios de estiramiento estático en pacientes con trastornos temporomandibulares de origen muscular. Ambas intervenciones mostraron efectos favorables sobre diferentes variables clínicas, aportando evidencia sobre el posible papel de un abordaje postural dentro del tratamiento de determinados trastornos temporomandibulares (Maluf et al., 2010). Esto no significa que la RPG sea un tratamiento odontológico de la maloclusión ni que pueda sustituir el diagnóstico y tratamiento realizado por el odontólogo. Significa que, en determinados pacientes, una intervención sobre los componentes musculoesqueléticos y posturales puede formar parte de un abordaje interdisciplinario.

¿Qué puede aportar la RPG al tratamiento ortodóncico?

El objetivo no es incorporar una intervención postural a todos los pacientes. La pregunta debería ser: ¿Este paciente presenta variables posturales o funcionales que justifican una evaluación específica? Cuando la respuesta es afirmativa, la intervención puede orientarse, según cada caso, a:

  • Evaluar la organización postural global;
  • Identificar compensaciones;
  • Analizar la región craneocervical;
  • Valorar movilidad y actividad muscular;
  • Observar el patrón respiratorio;
  • Trabajar sobre restricciones funcionales;
  • Favorecer una mejor organización del movimiento;
  • Acompañar el tratamiento dentro de un equipo interdisciplinario.

La RPG puede constituir así una herramienta complementaria, no una alternativa al tratamiento odontológico (Souchard, 2012; Souchard, 2022).

La importancia del trabajo interdisciplinario

El abordaje interdisciplinario no significa que todos los profesionales hagan lo mismo. Significa que cada profesional pueda aportar su conocimiento específico y que las diferentes miradas puedan integrarse alrededor de un mismo paciente. El ortodoncista evalúa y trata las alteraciones dentoesqueléticas y oclusales. El kinesiólogo especializado en RPG puede evaluar aspectos relacionados con la organización postural, el movimiento y el sistema neuromúsculo-esquelético. Los fonoaudiólogos pueden intervenir cuando existen alteraciones respiratorias, deglutorias, miofuncionales y otros profesionales de otras áreas que requieren evaluación específica. El desafío está en coordinar objetivos, no en superponer tratamientos.

Una mirada clínica, no una etiqueta

Uno de los principales aportes de la mirada postural consiste, quizás, en enseñarnos a observar sin apresurarnos a diagnosticar. Un paciente puede presentar una Clase II y una cabeza adelantada. Pero esa observación no nos permite concluir que una sea consecuencia de la otra. Podemos formular una hipótesis. Podemos evaluar. Podemos medir. Podemos intervenir cuando existe una indicación clínica.Y podemos reevaluar. Este proceso es mucho más sólido que atribuir una alteración a una única causa.

Conclusión

La relación entre postura, sistema craneocervical y sistema estomatognático constituye un campo de interés para la práctica interdisciplinaria. La evidencia científica disponible sugiere que existen asociaciones entre determinadas variables posturales y algunos patrones de maloclusión, pero todavía no permite establecer relaciones causales claras (Peng et al., 2022; Kerbrat et al., 2022; Dipalma et al., 2025).

Desde la Reeducación Postural Global, la propuesta consiste en ampliar la mirada: observar al paciente como una unidad funcional, comprender sus adaptaciones y reconocer cuándo una intervención postural puede aportar valor dentro de un tratamiento interdisciplinario. No se trata de mirar más para encontrar más problemas. Se trata de mirar mejor para comprender mejor.Y quizás esa sea una de las preguntas más interesantes que podemos llevarnos al consultorio:

¿Qué otras variables funcionales debería observar en mi paciente antes, durante o después de un tratamiento ortodóncico?

La respuesta no será igual para todos los pacientes. Y justamente ahí comienza el verdadero valor de una evaluación individual y de un trabajo interdisciplinario.


Articulo redactado por:
Lic. María Alejandra González

Equipo Docente RPG LATAM
MN 14326

Referencias:
Dipalma G, et al. Head and Cervical Posture in Sagittal Skeletal Malocclusions: Insights from a Systematic Review. J Clin Med. 2025;14(8):2626.

Kerbrat A, Schouman T, Decressain D, Rouch P, Attali V. Interaction between posture and maxillomandibular deformity: a systematic review. Int J Oral Maxillofac Surg. 2022;51(1):104-112.

Maluf SA, Moreno BGD, Crivello O, Cabral CMN, Bortolotti G, Marques AP. Global postural reeducation and static stretching exercises in the treatment of myogenic temporomandibular disorders: a randomized study. J Manipulative Physiol Ther. 2010;33(7):500-507.

Peng H, Liu W, Yang L, et al. Does head and cervical posture correlate to malocclusion? A systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2022;17(10):e0276156.

Souchard PE. RPG: Principios de la Reeducación Postural Global. Paidotribo; 2010.

Souchard PE. Reeducación postural global: RPG. El método. Elsevier; 2012.

Souchard PE. Reeducación Postural Global: Tradición, Presente, Futuro. Edra; 2022.

Torres Cueco R. La columna cervical: evaluación clínica y aproximaciones terapéuticas. Tomo 1: Principios anatómicos y funcionales, exploración clínica y técnicas de tratamiento. Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana; 2008.

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