{"id":4219,"date":"2026-07-04T14:56:18","date_gmt":"2026-07-04T17:56:18","guid":{"rendered":"https:\/\/rpgl.org\/blog\/?p=4219"},"modified":"2026-07-04T14:56:22","modified_gmt":"2026-07-04T17:56:22","slug":"disfunciones-articulares-como-definirlas-y-reconocer-sus-tipos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rpgl.org\/blog\/disfunciones-articulares-como-definirlas-y-reconocer-sus-tipos\/","title":{"rendered":"Disfunciones articulares: c\u00f3mo definirlas y reconocer sus tipos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Rub\u00e9n es electricista. Pasa buena parte del d\u00eda trabajando en posiciones que le provocan <strong>incomodidad corporal<\/strong> y muchas veces, durante algunas posiciones, la incomodidad se convierte en dolor. Rub\u00e9n es capaz de se\u00f1alar puntualmente la zona lumbar (parte baja de la espalda) como aquella donde el s\u00edntoma se manifiesta, del mismo modo que reconoce que cuando debe trabajar elevando los brazos, por ejemplo, al colocar artefactos de luz en los techos, es la posici\u00f3n que m\u00e1s lo compromete en su desempe\u00f1o.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Durante la entrevista, Rub\u00e9n agrega que el dolor lumbar \u201cva y viene\u201d, pero lo que finalmente lo trae a la consulta es sentirse limitado, \u201cme siento trabado\u201d, dice mientras se toca con una mano su regi\u00f3n lumbar. Rub\u00e9n agrega: \u201cAntes no ten\u00eda que pensar en c\u00f3mo acomodarme para hacer mi trabajo, pero ahora siento que algo no me deja trabajar sin estar pensando que me va a doler\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">La situaci\u00f3n que plantea Rub\u00e9n es similar a la de muchas personas que consultan a un kinesi\u00f3logo y plantea un primer <strong>desaf\u00edo<\/strong>: definir qu\u00e9 le pasa a Rub\u00e9n para luego definir qu\u00e9 estrategia aplicar para mejorar su situaci\u00f3n. Dentro de los interrogantes est\u00e1 el de si estamos o no en presencia de una <strong>disfunci\u00f3n articular<\/strong> que condiciona la capacidad funcional de Rub\u00e9n. Responder a esta pregunta es importante porque <strong>define el nivel de especificidad <\/strong>con el que se va a trabajar a nivel de las articulaciones involucradas en el diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>Expresiones que orientan la b\u00fasqueda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">La entrevista kin\u00e9sica es el momento en el que, mediante la <strong>escucha activa<\/strong>, se comienza a construir sentido a partir de las expresiones del paciente. Las frases y gestos son analizados, interpretados y reinterpretados luego en funci\u00f3n de la exploraci\u00f3n f\u00edsica y los estudios complementarios. Dentro de las expresiones est\u00e1 la \u201cestoy trabado\u201d o \u201cme siento trabada\u201d, si bien no es la \u00fanica, la ubicamos aqu\u00ed como la representante, por su gran frecuencia, del universo de expresiones que, sin prejuicios, el profesional va considerando para iniciar la construcci\u00f3n de hip\u00f3tesis cl\u00ednicas. Esa expresi\u00f3n es una de las pistas m\u00e1s frecuentes que orientan a pensar en una <strong>disfunci\u00f3n articular (DA) <\/strong>(Souchard, 2012). No es patognom\u00f3nica ni demasiado precisa, pero es suficiente para que el kinesi\u00f3logo <strong>oriente la evaluaci\u00f3n<\/strong> hacia el compromiso articular y se disponga a confirmarlo o descartarlo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong>Un problema frecuente y, sin embargo, poco comprendido<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Las disfunciones y los s\u00edntomas asociados a ellas est\u00e1n entre los <strong>motivos de consulta m\u00e1s habituales<\/strong> en kinesiolog\u00eda. A pesar de esa alta incidencia, el fen\u00f3meno suele abordarse desde un reduccionismo que pretende llegar siempre a una \u00fanica causa originaria. Y los tratamientos tienden a orientarse a las consecuencias, como por ejemplo el uso de f\u00e1rmacos para el s\u00edntoma. Todo ello, sin demasiado an\u00e1lisis desde la complejidad que el fen\u00f3meno demanda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Esto en parte se debe a que el diagn\u00f3stico de la DA en un consultorio es principalmente un <strong>procedimiento cl\u00ednico interpretativo<\/strong>, el cual depende tanto de la pericia y razonamiento de quien eval\u00faa como de la percepci\u00f3n y la forma de expresarse de quien es evaluado. Esto conduce muchas veces a aplicar etiquetas como &#8220;lumbalgia inespec\u00edfica&#8221;, cuando no se observan aspectos estructurales -como deterioro articular- o sist\u00e9micos -como infecciones-, para justificar los s\u00edntomas. En buena medida, el t\u00e9rmino \u201clumbalgia inespec\u00edfica\u201d da una categor\u00eda para denominar aquello que no se termin\u00f3 de comprender debido a un vac\u00edo conceptual para el an\u00e1lisis de fen\u00f3menos complejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Es as\u00ed que un marco que ordene los criterios, sin pretender ser absolutista ni categ\u00f3rico, resulta necesario para <strong>fortalecer el proceso interpretativo<\/strong>. A continuaci\u00f3n, nos ocuparemos de presentar algunos de los aspectos que contribuyen a la construcci\u00f3n del marco te\u00f3rico en el que se apoya la RPG para interpretar la situaci\u00f3n de Rub\u00e9n y definir si estamos ante una disfunci\u00f3n articular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Entonces cabe la pregunta: <strong>\u00bfqu\u00e9 es una disfunci\u00f3n articular? <\/strong>La respuesta puede variar de acuerdo al marco de referencia conceptual que se tome. A continuaci\u00f3n, proponemos un desarrollo que permita responder esa pregunta conceptualizando la DA para la RPG.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong>Conceptualizando la disfunci\u00f3n articular<\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Para acercar una conceptualizaci\u00f3n de la disfunci\u00f3n articular, necesitamos familiarizarnos con dos conceptos relacionados con la artrocinem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El <strong>centro instant\u00e1neo de rotaci\u00f3n (CIR)<\/strong>. A diferencia del eje f\u00edsico de una rueda, el eje de movimiento articular es virtual: se construye instante a instante durante el desplazamiento, dependiendo de la curvatura de las superficies y de la interacci\u00f3n de las fuerzas que inciden sobre la articulaci\u00f3n. El CIR coincide con ese eje.\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>El <strong>juego articular<\/strong>. Mennell (1964) introdujo este concepto para describir esos peque\u00f1os movimientos de las articulaciones sinoviales que no dependen de la activaci\u00f3n muscular voluntaria. Greenman (1996) lo vincul\u00f3 luego a la posibilidad de realizar el movimiento voluntario de manera f\u00e1cil e indolora. La p\u00e9rdida de ese juego se asocia, as\u00ed, a la disfunci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Una trayectoria normal del CIR junto a un juego articular conservado es sin\u00f3nimo de una <strong>artrocinem\u00e1tica eficaz y eficiente<\/strong>. Ambos dependen de la indemnidad estructural m\u00e1s movimientos de deslizamiento y rotaci\u00f3n conservados. Un cambio en cualquiera de estos componentes <strong>condiciona el movimiento artrocinem\u00e1tico<\/strong> al alterar el CIR o modificar el juego articular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Con estas dos piezas \u2014trayectoria del CIR y juego articular\u2014 ya podemos definir el fen\u00f3meno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong>Una definici\u00f3n operativa<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias de escuela, los autores de referencia convergen en un punto: las DA se relacionan con la <strong>modificaci\u00f3n de la movilidad articular<\/strong>, sea por disminuci\u00f3n o por aumento, y esa modificaci\u00f3n altera el CIR. Souchard (2012) suma un detalle que suele pasar inadvertido: el <strong>exceso de coaptaci\u00f3n<\/strong> articular como una de las directrices de lo que \u00e9l denomina lesi\u00f3n articular. Paris y Loubert (1990) hab\u00edan ampliado el problema m\u00e1s all\u00e1 de la hipomovilidad, incorporando la idea de movimientos aberrantes y de hipermovilidad. Y Sahrmann (2005), desde su modelo cinesiopatol\u00f3gico, lig\u00f3 la alteraci\u00f3n articular a la modificaci\u00f3n de la trayectoria del CIR.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">De esa s\u00edntesis se desprende la definici\u00f3n con la que trabajamos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:6.51rem;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:6.51rem;font-size:21px\"><strong>Una disfunci\u00f3n articular es la alteraci\u00f3n de la artrocinem\u00e1tica, caracterizada por una modificaci\u00f3n de la trayectoria del CIR y por una p\u00e9rdida o un incremento del juego articular.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Esta conceptualizaci\u00f3n, si bien t\u00e9cnica, orienta para enfocar el an\u00e1lisis dentro de la evaluaci\u00f3n del <strong>desempe\u00f1o funcional<\/strong>. A continuaci\u00f3n, intentaremos brindar elementos que permitan ir desde la conceptualizaci\u00f3n a la posibilidad de establecer la presencia o no de una DA.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong>Los componentes osteoarticulares del Sistema de Movimiento Corporal<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Dentro de los factores que contribuyen a la capacidad funcional est\u00e1 la posibilidad de que cada segmento corporal pueda moverse. Para que Rub\u00e9n pueda realizar su trabajo elevando los brazos, es necesario que la movilidad en cada parte de su cuerpo involucrada en la actividad aporte una cuota parte del movimiento total. El desplazamiento de los segmentos corporales para realizar un movimiento es analizado desde lo que en la profesi\u00f3n se denomina <strong>\u201cla osteocinem\u00e1tica\u201d<\/strong>. Osteo viene de hueso, mientras que cinem\u00e1tica es la parte de la f\u00edsica mec\u00e1nica que estudia el movimiento sin detenerse a analizar las causas que lo producen. Entonces, literalmente, <strong>artrocinem\u00e1tica<\/strong> es el an\u00e1lisis del movimiento de los huesos. Para que exista la osteocinem\u00e1tica es necesario que haya movimiento articular, ese movimiento la profesi\u00f3n lo analiza desde la \u201cartrocinem\u00e1tica\u201d, donde artro significa articulaci\u00f3n. Artrocinem\u00e1tica es el <strong>estudio del movimiento articular<\/strong> sin analizar las causas que lo producen. Los movimientos articulares se diferencian sustancialmente del movimiento de los huesos. Mientras que los huesos se mueven y podemos observar sus desplazamientos (flexi\u00f3n, extensi\u00f3n, rotaci\u00f3n) los movimientos \u00edntimos de la articulaci\u00f3n, giros y deslizamientos, no son visibles directamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">En resumen, para que Rub\u00e9n pueda elevar los brazos en su trabajo (movimiento osteocinem\u00e1tico), necesita en primer lugar un conjunto de articulaciones que aporten la movilidad necesaria y suficiente (movimiento artrocinem\u00e1tico). Sobre esta base se suman otros aspectos como la funci\u00f3n neuromuscular, pero esto ya excede el prop\u00f3sito de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong>Evaluaci\u00f3n de la cantidad y la calidad del movimiento<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica es posible determinar la <strong>cantidad<\/strong> de movimiento osteocinem\u00e1tico midiendo los grados de desplazamiento de una parte del cuerpo en relaci\u00f3n a una referencia. Por ejemplo, cu\u00e1nto se flexiona el brazo en relaci\u00f3n al cuerpo, o cu\u00e1ntos grados se extiende la columna lumbar en relaci\u00f3n a un plano de referencia. Cuando Rub\u00e9n, en la consulta, hace el gesto de levantar los brazos para colocar un artefacto de luz en el techo, el kinesi\u00f3logo puede analizar de qu\u00e9 manera y con qu\u00e9 magnitud se realiza cada componente de ese gesto. Sin embargo, esto no dice nada sobre los aspectos cualitativos del movimiento articular. Para explorar la artrocinem\u00e1tica no podemos recurrir a la observaci\u00f3n, ya que no es observable de manera directa. Esto hace que muchas veces la evaluaci\u00f3n cualitativa del movimiento articular quede fuera de la exploraci\u00f3n f\u00edsica. Para incluirla, es necesario recurrir a maniobras espec\u00edficas habitualmente nucleadas bajo el t\u00e9rmino \u201ctest articular\u201d o, en RPG, microtest. Es el microtest el que, mediante la percepci\u00f3n, define la <strong>calidad<\/strong> del movimiento articular, principalmente de la capacidad de deslizamiento artrocinem\u00e1tico. El microtest es el \u00fanico recurso que en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica cotidiana permite, de manera interpretativa, establecer si hay una ausencia de movimiento artrocinem\u00e1tico o diferentes niveles de restricci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Cuando en la entrevista Rub\u00e9n menciona \u201cme siento trabado\u201d,&nbsp; induce a aplicar el microtest en la zona donde se\u00f1ala para detectar si existen indicadores de disfunci\u00f3n articular.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong>Los tipos de disfunci\u00f3n articular<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Las disfunciones artrocinem\u00e1ticas se pueden organizar en tres grupos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Por cambios en los tejidos conjuntivo y muscular.<\/li>\n\n\n\n<li>Por cambios en la morfolog\u00eda esquel\u00e9tica o articular.<\/li>\n\n\n\n<li>D\u00e9ficit en el control neural.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>1. Cambios en los tejidos conjuntivo o muscular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Es el grupo m\u00e1s vinculado a lo que evaluamos a nivel macrosc\u00f3pico en RPG, porque conecta directamente con los comportamientos posturales y los sistemas de coordinaci\u00f3n neuromuscular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>a) Por rigidez o retracci\u00f3n de los tejidos \u2192 hipomovilidad.<\/strong> Su caracter\u00edstica es la restricci\u00f3n del movimiento, que puede ir desde una microrestricci\u00f3n hasta el bloqueo con ausencia total de movimiento artrocinem\u00e1tico. Aqu\u00ed la distinci\u00f3n local\/global es clave:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:4.55rem;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:4.55rem\">-Puede ser <strong>local<\/strong>, cuando la disfunci\u00f3n responde exclusivamente a la articulaci\u00f3n y los tejidos circundantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:4.55rem;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:4.55rem\">-Puede ser <strong>global<\/strong>, cuando se organiza dentro del contexto de globalidad aportado por la organizaci\u00f3n de sistemas de coordinaci\u00f3n neuromuscular disfuncionales. En estos casos suele tratarse de <strong>disfunciones secundarias<\/strong>, ligadas a los comportamientos posturales o cambios funcionales en zonas pr\u00f3ximas o alejadas de la articulaci\u00f3n en conflicto. Seg\u00fan el alcance del compromiso, hablamos de <strong>globalidad circunscrita <\/strong>o <strong>globalidad extendida<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>b) Por laxitud o insuficiencia (real o relativa) de los tejidos \u2192 hipermovilidad.<\/strong> Su caracter\u00edstica es el exceso de movilidad, que puede ir desde la subluxaci\u00f3n hasta la p\u00e9rdida macrosc\u00f3pica de relaci\u00f3n articular o luxaci\u00f3n. Conviene precisar el origen:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:4.55rem;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:4.55rem\">&#8211;<strong>Primaria<\/strong>, ya sea por ruptura o laxitud de las estructuras de contenci\u00f3n pasivas, o por inhibici\u00f3n de los estabilizadores activos. Estas a su vez pueden vincularse con antecedentes traum\u00e1ticos o microtraum\u00e1ticos, o condiciones cl\u00ednicas que tienen su influencia en el sistema de contenci\u00f3n articular, como son ciertas enfermedades reum\u00e1ticas, neurol\u00f3gicas o hiperlaxitud ligamentaria constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:4.55rem;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:4.55rem\">&#8211;<strong>Secundaria<\/strong>, producto de la presencia de hipomovilidad en articulaciones vecinas. Es una forma de hipermovilidad, frecuentemente no diagnosticada, producto de la necesidad de compensar d\u00e9ficit funcional en algunas zonas con el incremento de la movilidad de otras (Gonz\u00e1lez Garc\u00eda y L\u00f3pez, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>c) Una combinaci\u00f3n de ambas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>2. Cambios en la morfolog\u00eda esquel\u00e9tica o articular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">La p\u00e9rdida de la forma de las superficies articulares o de los huesos involucrados condiciona el movimiento y puede ocasionar <strong>DA de tipo irreversible<\/strong>. Es el extremo estructural de la distinci\u00f3n que planteamos antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>3. D\u00e9ficit en el control neural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">El componente sensorial -fundamentalmente el propioceptivo- y el componente neuromuscular pueden estar comprometidos, dando una disfunci\u00f3n por falta de retroalimentaci\u00f3n o de fuerza, con la consecuente p\u00e9rdida del control del movimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong>El dolor no define la disfunci\u00f3n<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Un punto que conviene subrayar, porque puede ser fuente de error en la interpretaci\u00f3n: <strong>el dolor no es criterio diagn\u00f3stico espec\u00edfico de una disfunci\u00f3n articular<\/strong>. Puede haber disfunci\u00f3n sin dolor, como puede haber dolor sin disfunci\u00f3n. Cuando el dolor est\u00e1 presente en el motivo de consulta, como pasa con Rub\u00e9n, este debe poder ser vinculado con la disfunci\u00f3n articular para considerar que se relaciona con ella. En ese caso se lo considera un criterio <em>secundario<\/em>, muchas veces consecuencia del proceso disfuncional y no su origen. Por eso el dolor tampoco debe usarse como par\u00e1metro para definir el lugar, la direcci\u00f3n o el sentido de la disfunci\u00f3n -y, en consecuencia, tampoco el par\u00e1metro de correcci\u00f3n-. Lo que s\u00ed aporta informaci\u00f3n y puede de alg\u00fan modo orientar la intervenci\u00f3n es el comportamiento del s\u00edntoma tanto dentro de la sesi\u00f3n terap\u00e9utica como en el per\u00edodo entre sesiones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong>Postura y disfunci\u00f3n articular: una relaci\u00f3n de doble sentido<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">La disfunci\u00f3n articular suele estar en un contexto postural al cual condiciona y por el cual es condicionada: esa relaci\u00f3n es <strong>bidireccional<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">En un sentido, un <strong>comportamiento postural puede generar o perpetuar una disfunci\u00f3n<\/strong>, que a su vez deriva en s\u00edntoma. El ejemplo cl\u00e1sico: una cifosis r\u00edgida producto de rigidez en el sistema fascial anterior (fascia cervicotoracodiafragmatica) restringe el movimiento de extensi\u00f3n dorsal, reduciendo los movimientos artrocinem\u00e1ticos en ese sector. Algo que conviene tener presente: <strong>la magnitud del comportamiento postural no guarda relaci\u00f3n directa con el nivel de disfunci\u00f3n articular<\/strong>. Comportamientos discretos, poco llamativos a la observaci\u00f3n, pueden ser suficientes para justificar la presencia de una DA significativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">En el sentido inverso, una disminuci\u00f3n de la movilidad articular hacia la extensi\u00f3n en uno o varios segmentos dorsales favorece la organizaci\u00f3n de una cifosis dorsal a trav\u00e9s de las estrategias de adaptaci\u00f3n, aunque sea por el solo hecho de buscar confort corporal, m\u00e1s si la artrocinem\u00e1tica en extensi\u00f3n provoca s\u00edntoma. Frente al s\u00edntoma, el cuerpo despliega comportamientos de protecci\u00f3n que modifican la organizaci\u00f3n postural para evitar la zona conflictiva. Lo que comenz\u00f3 como respuesta defensiva puede, con el tiempo, consolidarse como un comportamiento postural que reinstala el ciclo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Esto lleva a plantear a su vez que, una disfunci\u00f3n articular, no puede separarse del an\u00e1lisis en base a la estrategia de adaptaci\u00f3n y mecanismos de defensa, ya abordados en otras entradas de este blog.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--40);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--40);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>Volviendo a Rub\u00e9n<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Cuando Rub\u00e9n dice que se queda &#8220;trabado&#8221;, todav\u00eda no sabemos qu\u00e9 le pasa. Lo que s\u00ed tenemos es un marco para ordenar la indagaci\u00f3n. \u00bfEstamos ante un d\u00e9ficit funcional producto de un componente principalmente postural o articular? De ser articular, la evaluaci\u00f3n artrocinem\u00e1tica mediante el microtest deber\u00eda permitir detectar cambios en la calidad del comportamiento articular. El microtest es el procedimiento mediante el cual se indaga la resistencia al deslizamiento artrocinem\u00e1tico, lo que puede traducirse en hipomovilidad o incluso un bloqueo articular. Por otro lado, ser\u00e1 necesario establecer si dicha movilidad est\u00e1 vinculada con una globalidad circunscrita a la zona o se extiende en base a la participaci\u00f3n a los sistemas de coordinaci\u00f3n neuromuscular tambi\u00e9n disfuncionales. Evaluar la coordinaci\u00f3n y control neuromuscular ser\u00e1 otro de los aspectos a evaluar. Por \u00faltimo, es necesario establecer la existencia o no de un componente estructural que ponga un l\u00edmite o condicione la capacidad de movimiento articular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Responder esas preguntas es tarea de un proceso de evaluaci\u00f3n que caracteriza a la RPG, el cual no es motivo de este material. Dicho proceso se organiza y sostiene en parte a partir del marco conceptual que este art\u00edculo intenta explicitar. <strong>Una disfunci\u00f3n articular no es simplemente &#8220;algo que duele&#8221; ni &#8220;una articulaci\u00f3n que no se mueve bien&#8221;: es un cambio espec\u00edfico de la artrocinem\u00e1tica, con un sentido, una magnitud y una relaci\u00f3n con la globalidad que podemos -y debemos- precisar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Para finalizar, toda clasificaci\u00f3n ser\u00e1 siempre insuficiente frente a la realidad compleja y cambiante del fen\u00f3meno que nos trae Rub\u00e9n. No se trata de encasillar a Rub\u00e9n, sino de <strong>tener categor\u00edas<\/strong> que nos permitan razonar sobre su caso sin perder de vista la <strong>complejidad <\/strong>del Sistema de Movimiento Corporal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-call-to-action uagb-block-560657e6 wp-block-button\"><div class=\"uagb-cta__wrap\"><h3 class=\"uagb-cta__title\">Formaci\u00f3n en RPG<\/h3><p class=\"uagb-cta__desc\">Profundiza en el razonamiento cl\u00ednico necesario para identificar y corregir el origen de las disfunciones articulares bajo el marco de la RPG.<\/p><\/div><div class=\"uagb-cta__buttons\"><a href=\"https:\/\/rpgl.org\/ar\/curso\/380\/Nivel_1_Tramo_1_-_2%C2%B0_Edicion_2026_Abordaje_de_la_Columna_Vertebral___\" class=\"uagb-cta__button-link-wrapper wp-block-button__link\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Inscr\u00edbete y transforma tu pr\u00e1ctica<\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--50);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50)\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:0;margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:0;margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>Art\u00edculo redactado por:<\/strong><br>Mario Korell<br>Lic. Kinesi\u00f3logo Fisiatra MN 5055<br>Prof. Universitario<br>Mag. En Educaci\u00f3n para Profesionales de la Salud<br>Director de RPG Latam<\/p>\n\n\n\n<div style=\"text-align: center; border-top: 1px solid #eee; padding-top: 20px; margin-top: 30px; font-family: sans-serif; font-size: 0.9em; color: #444;\">\n    <p>\n        <a href=\"https:\/\/rpgl.org\/blog\/\" style=\"text-decoration: none; color: #0073aa; font-weight: bold;\">Blog RPG Latam<\/a> \n        \u00a9 2025 por \n        <a href=\"https:\/\/rpgl.org\/\" style=\"text-decoration: none; color: #0073aa;\">Mario Korell<\/a>\n    <\/p>\n    <p>\n        Esta obra est\u00e1 bajo una licencia \n        <a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-sa\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"license noopener noreferrer\" style=\"text-decoration: underline; color: #444;\">CC BY-NC-SA 4.0<\/a>\n    <\/p>\n    <div style=\"margin-top: 10px;\">\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mirrors.creativecommons.org\/presskit\/icons\/cc.svg\" alt=\"CC\" style=\"height: 22px; margin: 0 3px; vertical-align: middle;\">\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mirrors.creativecommons.org\/presskit\/icons\/by.svg\" alt=\"BY\" style=\"height: 22px; margin: 0 3px; vertical-align: middle;\">\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mirrors.creativecommons.org\/presskit\/icons\/nc.svg\" alt=\"NC\" style=\"height: 22px; margin: 0 3px; vertical-align: middle;\">\n        <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mirrors.creativecommons.org\/presskit\/icons\/sa.svg\" alt=\"SA\" style=\"height: 22px; margin: 0 3px; vertical-align: middle;\">\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--50);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50)\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Gonz\u00e1lez Garc\u00eda, L. y L\u00f3pez, Y. (2014). El s\u00edndrome de hiperlaxitud articular, un enfoque cl\u00ednico epidemiol\u00f3gico. Revista de Ciencias M\u00e9dicas, 18(1), 45-56.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Greenman, P. E. (1996). Principles of manual medicine (2.\u00aa ed.). Williams &amp; Wilkins.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mennell, J. (1964). Joint pain. Churchill.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paris, S. V. y Loubert, P. V. (1990). Foundations of clinical orthopaedics. Institute Press.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sahrmann, S. (2005). Diagn\u00f3stico y tratamiento de las alteraciones del movimiento. Paidotribo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:var(--wp--preset--spacing--70);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:var(--wp--preset--spacing--70)\">Souchard, P. (2012). Notas de la formaci\u00f3n superior en patolog\u00eda articular. RPG.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEs posible definir una disfunci\u00f3n articular m\u00e1s all\u00e1 del dolor? En esta nota, exploramos el concepto de DA como una alteraci\u00f3n de la artrocinem\u00e1tica, analizando c\u00f3mo el &#8216;microtest&#8217; y el razonamiento cl\u00ednico nos permiten identificar restricciones de movimiento que a menudo pasan desapercibidas. Descubre un marco de trabajo esencial para dejar de tratar s\u00edntomas y empezar a comprender el origen del dolor en tus pacientes.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4242,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[46],"tags":[95,97,49],"class_list":["post-4219","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inicio","tag-disfunciones-articulares","tag-dolor","tag-rpg-latam"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=969%2C969&ssl=1","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=969%2C969&ssl=1",969,969,false],"thumbnail":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?resize=150%2C150&ssl=1",150,150,true],"medium":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=300%2C300&ssl=1",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=768%2C768&ssl=1",768,768,true],"large":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=969%2C969&ssl=1",969,969,true],"1536x1536":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=969%2C969&ssl=1",969,969,true],"2048x2048":["https:\/\/i0.wp.com\/rpgl.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/disfunciones-articulares.png?fit=969%2C969&ssl=1",969,969,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Mario Korell Lic. 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