Síndrome de impacto subacromial

La articulación glenohumeral, principal articulación del complejo del hombro, es una articulación con mucha mobilidad y poca estabilidad. Encontraremos en esta articulación músculos que generan movimiento (función dinámica), pero que también tienen función de estabilizar la articulación y suspender el peso de los huesos (función estática) en este caso el húmero, la escápula y también la clavícula. La disminución del espacio subacromial puede aumentar la fricción e inflamar los tendones del supraespinoso, de la porción larga del bíceps y o de la bolsa subacromial, provocando tendinitis del supraespinoso, tendinitis bicipital o bursitis subacromial, constituyendo lo que se denomina síndrome de impacto subacromial.

Nuestros músculos tienen como función mover los segmentos de nuestro cuerpo, función que denominamos dinámica. En tanto, para mover estos segmentos otras partes tienen que estar estabilizadas, sirviendo de puntos fijos y a esta función la denominamos estática.

Podemos decir que los músculos que estabilizan las articulaciones, que suspenden peso, y que equilibran las tensiones musculares entre si, tienen características predominantemente estáticas, esta es su función, su fisiología. Y su patología, por causa de la tendencia natural que tienen de reforzar su actividad, es el aumento del tono y la diminución de su longitud,la retracción..

La articulación glenohumeral, principal articulación del complejo del hombro, es una articulación con mucha mobilidad y poca estabilidad. Encontraremos en esta articulación músculos que generan movimiento (función dinámica),pero que también tienen función de estabilizar la articulación y suspender el peso de los huesos (función estática) en este caso el húmero, la escápula y también la clavícula.

Las superficies articulares de esta articulación son, por un lado la cavidad glenóidea de forma oval, con un diámetro mas vertical que horizontal, casi plana, y por otro lado tenemos la semiesfera de la cabeza del humero de mayor tamaño que la cavidad glenóidea. El lábio glenoidal (labrum) da mayor estabilidad al aumentar la concavidad de la glenoide que recibe la cabeza del humero.

Existe por encima de esta articulación un espacio, el espacio subacromioclavicular, especie de túnel donde encontraremos el tendón del músculo supraespinoso, el tendón de la porción larga del músculo bíceps y la bolsa subacromial.

Este espacio debe ser normalmente entre 8 a 14 mm, la disminución de este espacio caracteriza el Síndrome de Impacto. Esta diminución puede estar indicando que las estructuras que están pasando por debajo de la articulación acromioclavicular pueden estar siendo comprimidas y laceradas.

La disminución de este espacio puede aumentar la fricción e inflamar los tendones del supraespinoso, de la porción larga del bíceps y o de la bolsa subacromial, provocando tendinitis del supraespinoso, tendinitis bicipital o bursitis subacromial.

Si este aumento de la fricción se prolonga por mucho tiempo puede provocar rupturas parciales o, progresivamente, rupturas totales de los tendones. Pueden también aparecer calcificaciones del tendón del supraespinoso. Podemos pensar en esto como una forma del cuerpo de defenderse de la agresión que está sufriendo, intentando con el acumulo de calcio fortalecer el tendón.

Esta posición elevada de la cabeza puede ser consecuencia de una caída, cuando todos nosotros, por una reacción automática de equilibrio, nos defendemos apoyando las manos al caer. La mano recibe una fuerza reactiva del suelo en dirección al hombro, que empuja la cabeza en sentido ascendente, provocando el impacto.

Aún sin antecedentes de ninguna caída, algunas personas en función de sus profesiones, que les demandan mucho tiempo frente al computador, o que cargan mucho peso en sus miembros superiores, o inclusive por causa de estrés cotidiano, tienden a tensionar los músculos que suspenden el peso del miembro superior. Esto genera alteraciones posturales elevando los hombros, lo que puede también provocar una elevación de la cabeza del húmero, agrediendo de esta manera las estructuras que están por encima de ella.

El paciente habitualmente refiere dolor al realizar una abducción en la articulación escapulohumeral, o sea, cuando quiere realizar un movimiento de abrir los brazos por encima de los 90º.La incongruencia articular debido a la elevación de la cabeza humeral dificulta y puede hasta bloquear el movimiento.

El tratamiento con RPG Souchard se realiza en posturas globales que son micro ajustes posturales con estiramientos pasivos, suaves, prolongados en el tiempo, y contracciones isométricas en posiciones que alejan cada vez más sus puntos de inserción, actuando así, tanto a nivel del tono muscular, como de la retracción fibrosa de los músculos de la estática.

Siempre manteniendo la descompresión articular, y siendo progresivamente más globales.

Partimos de la consecuencia hasta la causa del problema, buscando reencontrar la buena morfología y la función.

Respetamos siempre la individualidad de cada paciente porque, aunque teniendo los mismos huesos, los mismos músculos y el mismo diagnóstico, no existe una persona igual a otra. Somos seres únicos y de esta manera no habrá una sesión de tratamiento igual a otra.

Para problemas como éste, usualmente, aplicamos posturas de brazos en aducción (brazos cerrados) donde buscamos descender la cabeza del húmero que está elevada, estirando los músculos que mantienen esta articulación en una posición incorrecta.

Aplicamos después posturas de abeducción de los brazos buscando estirar la musculatura que frena el movimiento de abducción. Es la superioridad cuantitativa y cualitativa (estática) de músculos aductores y rotadores internos que sobrecargan los músculos abductores y rotadores externos, que son los que acaban haciendo síntomas: tendinitis bicipital, tendinitis del supraespinoso, manguito de los rotadores.

No es la debilidad de los rotadores externos que dificulta la rotación externa o la vuelve dolorosa, y sí la retracción de los músculos aductores rotadores internos. Siendo así, un cambio de paradigma es necesario. No será haciendo musculación concéntrica de los músculos rotadores externos que se devolverá al paciente la capacidad de abducir y rotar externamente el hombro, movimiento absolutamente necesario para pasar los 90 grados de abducción. Será retirando el freno que impide este movimiento, que es la retracción de los músculos aductores rotadores internos.

La reposición articular, el equilibrio de las tensiones musculares, la buena postura resultante de este equilibrio, y consecuentemente, la supresión del síntoma, son los objetivos de la RPG Souchard.

​JulietaRubinetti
KinesiólogaFisiatra
Profesora adjunta del curso internacional de RPG (PhilippeSouchard)
UIPTM (Universidad Internacional Permanente de Terapia Manual) St Mont. Francia